My Name Is Joe 
Continúa Ken Loach con sus temas y tratamiento realistas —realismo sucio—, de ambientes marginales y problemática social y política. Mi nombre es Joe presenta a este Joe, de 37 años, que, después de años de alcoholismo, ha conseguido dejar de beber; está en el paro y, lleno de energía y simpatía, dedica buena parte de su tiempo a entrenar al peor equipo de fútbol de Glasgow, compuesto por parados, obreros y algún drogadicto; se ocupa también de sus problemas personales y familiares. Es todo un héroe de la solidaridad humana.
Music of the Heart 
El violinista Isaac Stermn manifestó en una ocasión: «Primeramente, se arañaban, se empujaban, y saltaban alrededor como harían los niños. Pero cuando interpretaron la música, se enardecieron de pasión». Sirva esta cita para explicar el contenido de Música del corazón, una película que reivindica el valor de este arte. Así, un ama de casa, abandonada por su marido, debe trasladarse, con sus dos hijos pequeños, al Harlem de la marginación permanente, para dar clases de violín, una pretensión original. Y resulta que los menesterosos son los alumnos más aplicados. Pero es más sencillo enseñar violín en Harlem que aprender a vivir en soledad. El refugio sentimental de la profesora será un amigo, pero un amigo que huye del compromiso, por lo que ella terminará por ordenarle que se marche.
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Mirada líquida 
Un hombre —extraordinario Juanjo Puigcorbé—, atrapado por su padre, su mujer y una antigua novia que, después de algunos años, vuelve a llamar a su puerta, se ve envuelto en un crimen.
Rafael Moleón (Baton Rouge) vuelve con una buena película de cine negro de las que ganan con el tiempo. Se van paladeando, descubriendo —ambientados por la fotografía y la banda sonora—, relatos y diálogos, genialidades de una historia completa. Quedan además los personajes, llenos de vida, de problemas personales que dan lugar a reflexiones sobre amarguras y limitaciones humanas, el amor, la muerte, la amistad, la soledad..., cargadas de ironía. P.A.U.
Mad about Mambo 
Ilusionado con fichar por el principal equipo de fútbol de la ciudad, un joven obrero de Belfast se inscribe en una academia de baile para mejorar su técnica de control del balón. Allí se enamora y acaba formando pareja con una niña pija, cuya única obsesión es ganar el Concurso Regional de Baile Latino. Típica comedieta norteamericana para jóvenes, pero rodada en Irlanda por el debutante John Forte, guionista habitual de Michael Winterbotton. Las únicas preocupaciones de los protagonistas son el fútbol, el baile y los ligues. La película tiene a su favor que carece de pretensiones, que los personajes son cercanos y sencillos, y que combina acertadamente el deporte y la música para alegrar la narración. La coreografía está a cargo de Kim Blank, el responsable de Evita. J.L.S. y F.G.-D.
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