Short Cuts 
La viuda de Raymond Carver sabrá lo que ha hecho al dar permiso a Robert Altman para que utilizara sus relatos; ha sido como decirle: "Machaque usted cuanto pueda". Raymond Carver ha sido una excusa; ha tomado Altman los nueve relatos originales como si fueran retales y ha hecho un solo vestido para su monstruo personal: "Nos hemos tomado algunas libertades con la obra de Carver –dice Altman diplomático–: los personajes han pasado de un cuento a otro; están relacionados entre sí por diversos lazos" (fumigación, peces, jazz y un terremoto); "puede que los nombres hayan cambiado. Y, a pesar de que algunos puristas e incondicionales del escritor puedan sentirse defraudados..." (De su prólogo a la última edición del libro). Altman ha tomado sólo algo de las anécdotas exteriores, como las cáscaras de cítricos exprimidos, y en su batidora le ha salido una pasta espesa, de buen olor y hermoso color, sí, pero amarga e indigesta, sin vitaminas.



Very Bad Things
Veronica Guerin 
Alive 
The Confession 


